En el paradigma Sociocultural, el maestro es considerado un experto que enseña en una situación esencialmente interactiva, promoviendo zonas de desarrollo próximo. Su participación en el proceso instruccional para la enseñanza de algún contenido (conocimientos, habilidades, procesos) en un inicio debe ser sobre todo "directiva", mediante la creación de un sistema de apoyo que J. Bruner, Linaza (1984), ha denominado" andamiaje" por donde transitan los alumnos (y sin el cual ellos no podrían aspirar a niveles superiores de desempeño y ejecución) y posteriormente con los avances del alumno en la adquisición o internalización del contenido, se va reduciendo su participación al nivel de un simple "espectador empático".
Es así, que de manera específica, la enseñanza debe coordinarse con el desarrollo del niño (en sus dos niveles real y potencial, aunque sobre todo este último) para promover niveles superiores de avance y autorregulación. El concepto de “zona de desarrollo próximo” (ZDP, la distancia existente entre el nivel real de desarrollo del niño expresada en forma espontánea o autónoma y el nivel de desarrollo potencial manifestada gracias al apoyo de otra persona) es crucial y entremezcla el desarrollo cognoscitivo y la cultura (esto es, se producen conocimientos y formas sobre cómo enseñarlos), las cuales según la expresion de M. Cole (1985) se van "autogenerando mútuamente".
Por lo anterior, el paradigma Sociocultural puede permitir el diseño de actividades pedagógicas guiadas por las TIC's, como los que se podrian dar en educación para adultos en modelos B-learning, M-learnig y E-learning, pues la existencia de un tutor o experto permirte que los estudiantes se aproximen a la zona de desarrollo próximo, donde las actividades planteadas al utilizar diversos recursos apoyan el aprendizaje de los estudiantes siempre acompañados por el tutor y los compañeros del curso, donde siempre existirá alguién con mas conocimiento que el aprendiz, quien lo oriente. Si vamos a eduación en menores, el docente juega un papel importante en las actividades diseñadas bajo este paradigma, puesto que en sala de informatica es el quien tiene la orientación y permite que los estudiantes ya sea con su ayuda o la un monitor o compañero sobresaliente haga uso de los recursos TIC de manera adeacuada para desarrollar sus labores academicas.
Según Wertsch ( 1998) la relación entre herramientas o recursos tecnológicos y usuarios es inseparable. Siendo importante este binomio para el diseño de currículos contextualizados, que propicien aprendizaje significativo. Por tanto, cuando se diseñan actividades pedagógicas se deben contemplar las y herramientas tecnológicas de vanguardia que deben tener mecanismos de evaluación que posibiliten prácticas efectivas que evidencien un grado de aprehensión de conocimientos mediado con artefactos electromecánicos. Sin embargo, estas tecnologías deben estar supeditas al diseño de objetivos instruccionales donde están actúan como instrumentos y no como metas del aprendizaje, Pérez y Sanchez (2006).
Seguramente, en los estudios realizados Cole y colaboradores (1996) se han planteado los anteriores interrogantes, desarrollando propuestas de escenarios educativos denominados la Quinta Dimensión, donde la mediación tecnológica, colaboración, las practicas guiadas y las asesorías de los pares, fundamentan el proceso de aprendizaje por parte de los estudiantes a través de la elección de programas de cómputo que atiendan a sus preferencias e intereses.
Es así, que los estándares que diseñen los gobiernos deben estar pensados desde paradigmas socioculturales, lo cual implica prácticas educativas auténticas, que estén condicionadas al ambiente natural y emergente del ser humano. Que según Brown, Collins y Duguid, (1998. P.34), “simplemente definidas como las prácticas ordinarias de la cultura”. No se puede seguir pensando en ambientes descontextualizados y poco motivantes para los estudiantes. Donde no exista ningún elemento atrayente propio de su cultura y su quehacer cotidiano.
Referencias
Brown, J., Collins, A. y Duguid, P. (1989). Situated cognition and the culture of learning. Educational Researcher, 18 (1), 32-42.
Cole, M. (1985). The zone of proximal development: Where culture and cognition create each other. In J. V. Wertsch (Ed.), Culture, communication, and cognition: Vygotskian perspectives (pp. 146-161). New York: Cambridge University Press.
LINAZA, J.L. Comp. (1984). Acción, pensamiento y lenguaje. Madrid. Alianza.
Sanchez Perez, L. y Beltrán Llera, J. (2006). Papeles de psicólogo: Dos décadas de inteligencias múltiples. Implicaciones para la psicología de la educación. 003(27),147-164.
Wertsch, J.V. (1998), Mind as Action, Oxford, Oxford University Press.